lunes, 28 de septiembre de 2015

YA ENCONTRÉ MI BRAZO DERECHO




Esta afirmación en el proceso de haber iniciado el negocio o empresa desde micro empresa y con el  tiempo viene el crecimiento, es formidable que el empresario encuentre su brazo derecho a quien va a hacer su segundo, a quien cuando no se encuentre serán sus ojos, a quien se le otorga el derecho de darle confianza.
No necesariamente el brazo fuerte es la persona que empezó desde el inicio, por obvias razones al inicio de la empresa los emprendedores no pueden contratar a personal bien calificado, experto y bien pagado, sin embargo sí el colaborador inicial tiene madera, cuenta con el perfil para aguantar el  ritmo del empresario, es el colaborador ideal para que sea el brazo derecho.
En este sentido, obviamente el empresario también hace su ejercicio de delegar, de dejar de ser el todólogo y repartir tareas para que el negocio pueda crecer.

¿Qué acciones deberá hacer el empresario para identificar y luego para formar a su brazo derecho?

·         Identificar a un miembro de su equipo de primer nivel que entienda perfectamente la filosofía del negocio y que entienda la personalidad del empresario.
·         Charlar, platicar de cómo el empresario quiere el negocio a corto, mediano y largo plazo.
·         Después de plantearle al aspirante a brazo derecho, ahora hay que ponerlo en papel, documentar con procesos, políticas y procedimientos como se van a lograr los objetivos.
·         Empoderarlo para que el personal actual y/o futuros colaboradores lo vean como su líder o jefe a seguir.
·         Capacitarlo, bien importante que se le mande a cursos generales de administración, contabilidad, manejo de personal, cursos gerenciales.
·         Si se requiere capacitación técnica con más razón, invertir para que esté listo ante cualquier problema que se presente.
·         El brazo derecho tendrá como responsabilidad entre otras proteger los intereses económicos y patrimoniales de la empresa.
·         La persona más importante después del dueño tendrá que tener una buena cantidad de dosis de pasión por el negocio, que ame su trabajo.

Ya cumplidos estos puntos el patrón o dueño podrá entregarle las llaves del local o establecimiento.
Este momento es mágico y decisivo para pasar a otro nivel como empresa y quitarle un peso de encima de abrir y cerrar el negocio al dueño.
Señora y señor empresario quizás esa noche pasen mil cosas por su cabeza, lo importante es que al dar las llaves, su tiempo sea más productivo.




Luis Gerardo Inman Peraldi

28/09/2015

lunes, 7 de septiembre de 2015

CONSEJO EXTRA; EXTRAORDINARIO




A pesar de manejar la empresa por tantos años, de pasar de micro a pequeña y de pequeña a mediana, con todo lo que conlleva, recibir un consejo “Extra” de una persona, es valioso.
¿Porque lo llamo “Extra”? primero porque es de alguien que no está formando parte de la organización, que no está en la nómina, que no está en la operación cotidiana, un “Consejero” y en segunda parte  lo denomino Extra porque es “Extraordinario”.
Si y solo si este consejo cumple su cometido, si el emprendedor, el empresario tiene capacidad de escuchar, que esta abierto, que es receptivo.
Claro está que el consejo “extra” de una persona es de un consejero que conoce y domina él claramente, las circunstancias importantes, prioritarias y decisivas de la empresa; y generalmente este Consejero es el que tiene la perspectiva a mediano y largo plazo del rumbo de la empresa.
Las circunstancias, lo que pasa en el día a día lo lleva el encargado, el gerente, el director o el dueño de la empresa.
El Consejero le otorga un valor adicional a las Pymes, les ayudan a perdurar en el tiempo, tiene una visión más objetiva, imparcial y libre de conflictos de intereses.
Desafortunadamente en las Pymes, el Consejero no está en la mente de los Empresarios solo el 1% lo tiene y lo denomina “Consejero Independiente”.
En las empresas que están formalmente institucionalizadas este consejero independiente forma parte del consejo de administración.
El Consejero independiente no necesariamente tiene que ser un experto en Finanzas, Mercadeo, Comercial, Manufactura o Servicios; tendrá que tener una visión global de la compañía, sabe diferenciar entre lo urgente y lo importante.
Lo más importante de un Consejero es que al término de un proyecto que con anterioridad lo propuso ante los dueños de la compañía y que el Consejero ya lo aprobó o lo considero terminado satisfactoriamente todavía siempre tiene una pregunta final.

-Muy bien, ¿ahora qué más?
-¿Qué sigue?


Es cuando al socio o dueño lo pone en una dinámica que nunca termina.